La innovación no surge donde la tecnología reemplaza la artesanía, sino donde ambas se encuentran. Con esta premisa, Ruckstuhl presentó en 2023 en la Milano Design Week el proyecto Fellow «Metamorphosis of a Rug» y mostró una nueva visión para el futuro de la alfombra.
En colaboración con el diseñador suizo Stephan Hürlemann, se creó en Assab One en Milán una exposición que entiende la alfombra no solo como un objeto, sino como portadora de datos, origen e historia. Cada alfombra se convierte en parte de un sistema que conecta diseño, producción, uso y reutilización.
En el centro estuvo un pasaporte digital del producto, que otorga a cada alfombra una identidad propia. El origen del material, el proceso de fabricación, las instrucciones de cuidado o los cambios posteriores son rastreables durante todo el ciclo de vida y acompañan al producto mucho más allá del momento de la compra. Así, la alfombra recibe una biografía documentada y un futuro.
Los diseños de Stephan Hürlemann se basan en un sistema creativo abierto de colores, geometrías y conjuntos de datos digitales. Mediante robot-tufting se crean piezas individuales con la máxima precisión y al mismo tiempo con un uso mínimo de material. Cada alfombra es única, pero sigue siendo parte de una familia creativa más amplia.
El Frankfurter Allgemeine Zeitung calificó la colaboración entre Stephan Hürlemann y Ruckstuhl como «uno de esos raros ejemplos de verdadera innovación en la industria» y añadió que juntos habían desarrollado «un sistema completamente nuevo para diseñar, producir, distribuir y reutilizar alfombras tufted».
El proyecto Fellow entiende la alfombra como parte de un nuevo ciclo. Se acortan las vías de producción, se utilizan los recursos de forma más consciente y los productos se acompañan durante toda su vida útil. La innovación no reside solo en la tecnología, sino en una nueva comprensión de la creación de valor: una alfombra no solo recibe un origen, sino una identidad rastreable.
Con «Metamorphosis of a Rug», Ruckstuhl mostró en Milán cómo la artesanía suiza, el diseño y las tecnologías digitales pueden unirse para crear una nueva forma de cultura del producto: precisa, responsable y orientada al futuro.