Ruckstuhl Teppichmanufaktur in Langenthal – Eingangsteppich, Kokos, PORTA

Inspiración

Valoración de lo probado y consolidado

Desde 1968, la máquina 21 en Langenthal teje alfombras de fibras naturales. Como una de las máquinas de tejer más antiguas aún en funcionamiento en Europa, representa una filosofía que sigue definiendo a Ruckstuhl hasta hoy: la calidad no se logra con la velocidad, sino con la experiencia, la precisión y la valoración de lo probado.
En una época en la que las máquinas se reemplazan tras pocos años, ella sigue tejiendo sin vacilar. La máquina 21 es uno de los íconos silenciosos de la manufactura Ruckstuhl. Durante décadas, en ella se han creado alfombras de coco, sisal y otras fibras naturales, fabricadas con una precisión que no proviene del software, sino de la mecánica, el conocimiento del material y la artesanía.

Su ritmo es más lento que el de las modernas instalaciones industriales. Justamente ahí radica su calidad. Hilo a hilo se forman tejidos de densidad y durabilidad excepcionales: alfombras pensadas para generaciones. La máquina no sigue ninguna tendencia de aceleración. Sigue al material.
Ruckstuhl Teppichmanufaktur in Langenthal – Weberei

Durante décadas, la máquina ha sido mantenida, adaptada y desarrollada. Muchos de sus componentes ya no existen como piezas de repuesto estándar y se fabrican o reparan especialmente. El conocimiento sobre esto se transmite de generación en generación y convierte a la máquina 21 en mucho más que un telar histórico: es una pieza viva de la historia industrial y artesanal suiza.

Mientras que instalaciones comparables hoy en día suelen estar en museos, la máquina 21 sigue produciendo diariamente. Conecta el pasado con el presente y demuestra que la innovación no siempre significa reemplazar lo antiguo. A veces significa preservar lo probado.

Las varillas de inserción son herramientas especiales de la máquina 21. Durante el proceso de tejido, se incorporan continuamente al tejido y determinan la altura del pelo resultante. Para determinadas calidades, están equipadas con una cuchilla integrada que corta los bucles durante el tejido, permitiendo así diferentes texturas superficiales, desde bucles cerrados hasta estructuras cut-loop.

Hasta hoy, estas herramientas se fabrican especialmente para las exigencias de la máquina 21. Los preformados de las cuchillas de las varillas se producen mediante tecnología de corte por chorro de agua a partir de una aleación especial de acero para espadas, que Ruckstuhl volvió a encontrar, tras una larga búsqueda, en un fabricante de Inglaterra. A continuación, reciben su acabado final en nuestra propia cerrajería. Así, no solo sigue funcionando una máquina de tejer histórica, sino también los conocimientos y la destreza necesarios para su funcionamiento.

Ruckstuhl Teppichmanufaktur in Langenthal – Weberei, Einzug am Webstuhl
Ruckstuhl Teppichmanufaktur in Langenthal – Weberei

Entre los componentes característicos de la máquina 21 se encuentran las llamadas lanzaderas o lanzaderas rápidas. Transportan la trama a través de los hilos de urdimbre y permiten así la formación del tejido. Lo que durante siglos formó parte de la actividad cotidiana de prácticamente todos los talleres de tejido ha desaparecido hoy casi por completo en Europa.

Ruckstuhl sigue utilizando esta técnica para la producción de alfombras de coco. Cuando las existencias de lanzaderas históricas empezaron a agotarse, nació, junto con la carpintería holzx de Langenthal, una nueva generación de estas herramientas. Hoy, las lanzaderas, de unos 90 centímetros de largo, se fabrican con madera Panzerholz de alta densidad y garantizan la continuidad de una técnica de tejido cada vez más rara.

Incluso las piezas más pequeñas de la máquina 21 cuentan su propia historia. Las cuchillas de las lanzaderas se fabrican con una aleación especial de acero, cuyos tochos se cortan hoy mediante tecnología de chorro de agua. A continuación, reciben su acabado final en una empresa familiar ubicada en una granja de Auswil, en la región del Oberaargau.

Esta colaboración entre la tecnología de fabricación moderna y la artesanía regional es un ejemplo del mantenimiento operativo de la máquina 21. Muchos componentes ya no se fabrican industrialmente y hoy se producen en estrecha colaboración con socios especializados. Así, no solo se conserva una máquina, sino también los conocimientos y las habilidades necesarios para su funcionamiento.